No todo cambio necesita un proyecto nuevo

bonos de horas

Hay cambios que no necesitan una reunión de arranque, una propuesta de veinte páginas, tres fases, un cronograma y una carpeta llamada “versión final finalísima ahora sí”.

A veces solo necesitas ajustar una landing, cambiar unas imágenes, adaptar una pieza, retocar una presentación, revisar un formulario, actualizar una sección de la web o preparar una creatividad en otro formato.

Eso no es un proyecto nuevo. Es mantenimiento inteligente.

Y muchas empresas pierden demasiado tiempo porque tratan cada pequeño pendiente como si fuera una reforma integral.

El problema de los pequeños pendientes

Los pequeños pendientes rara vez parecen urgentes al principio. Una imagen que habría que cambiar. Un botón que podría estar mejor colocado. Una presentación comercial que ya no representa bien lo que vendes. Una sección de la web que se ha quedado vieja. Una pieza de campaña que hay que adaptar a otro formato.

Nada de eso parece grave.

Hasta que se acumula.

Entonces tienes una web que ya no está del todo actualizada, materiales que no explican bien tu oferta, campañas que necesitan pequeñas adaptaciones y una marca que empieza a tener detalles desordenados.

No se rompe todo de golpe. Se va torciendo poco a poco.

Por qué no siempre tiene sentido abrir un proyecto completo

Abrir un proyecto completo tiene sentido cuando hay que crear algo desde cero, pensar una estrategia, definir una identidad, diseñar una web nueva, lanzar una campaña compleja o replantear una parte importante de la comunicación.

Pero no todo necesita ese nivel de estructura.

Si solo necesitas ajustar textos, cambiar imágenes, revisar una landing, adaptar piezas, preparar artes finales o mejorar detalles visuales, pedir un proyecto completo puede ser excesivo. No por coste únicamente, sino por tiempo, fricción y energía.

La landing de bonos de horas de La Nave Nodriza lo plantea así: hay cambios que no necesitan un proyecto completo, sino tiempo de trabajo que se usa cuando hace falta. Los bonos están pensados para tareas de diseño y web, en formatos de 5, 10 y 20 horas.

Qué son los bonos de horas

Los bonos de horas son paquetes de tiempo de trabajo que puedes usar para resolver tareas concretas de diseño o web sin presupuestar cada pequeño ajuste por separado.

No compras “un proyecto”. Compras una reserva de horas para avanzar en una lista de pendientes que encajan con este formato.

Tú traes lo que necesitas. La agencia revisa si entra en el bono, ordena prioridades y va descontando únicamente el tiempo utilizado. En el caso de La Nave Nodriza, además, tienes visibilidad sobre en qué se han empleado las horas.

Esto importa. Porque una cosa es pagar por tiempo y otra muy distinta es tirar horas a un agujero negro sin saber qué ha pasado.

Para qué sirven los bonos de diseño

Los bonos de diseño sirven para resolver tareas visuales concretas que no justifican un proyecto nuevo.

Por ejemplo: adaptaciones de anuncios y campañas, presentaciones comerciales, piezas para eventos, ajustes visuales, artes finales, retoques sobre materiales ya creados o preparación de piezas en nuevos formatos.

Son útiles cuando ya existe una base visual y lo que necesitas es mantenerla viva, adaptarla o pulirla.

No tiene sentido montar una nueva identidad visual cada vez que necesitas una pieza. Pero tampoco tiene sentido dejar que cada material salga de una manera distinta porque “solo era un ajuste rápido”.

Los ajustes rápidos también comunican.

Para qué sirven los bonos de web

Los bonos de web sirven para pequeñas mejoras en una web existente.

Cambios de textos o imágenes, actualización de secciones, ajustes visuales, maquetación de bloques, revisión de landings, formularios, detalles menores, mejoras de estructura, usabilidad o pequeñas evoluciones de una web ya publicada.

Esto es especialmente útil porque una web no se termina el día que se publica.

Ese día empieza a vivir.

Cambian servicios, precios, mensajes, campañas, imágenes, prioridades, formularios, llamadas a la acción y necesidades comerciales. Una web que no se toca nunca suele acabar diciendo cosas que ya no son del todo verdad.

El valor está en no empezar de cero cada vez

Los bonos tienen mucho sentido para clientes que ya han trabajado con una agencia.

Porque si ya existe contexto, la relación va más rápido. No hay que volver a explicar la marca desde cero, ni rescatar archivos, ni justificar cada decisión visual, ni reconstruir la historia completa del proyecto.

La Nave Nodriza plantea estos bonos especialmente para clientes que ya saben cómo trabaja la agencia y necesitan seguir haciendo ajustes sin abrir un proyecto nuevo. Aun así, también pueden servir para nuevos clientes si la necesidad concreta encaja con el formato.

Ese matiz es importante: no todo cabe en un bono.

Y está bien que no todo quepa.

Qué no debería entrar en un bono de horas

Un bono de horas no debería servir para colar un proyecto completo por la puerta de atrás.

No debería usarse para una web nueva, una identidad nueva desde cero, una campaña estratégica completa, desarrollos complejos o trabajos que necesitan una definición profunda antes de empezar. La landing lo dice claro: si algo no cabe en un bono, se avisa antes.

Este punto evita muchos problemas.

Porque hay tareas que parecen pequeñas cuando las cuenta el cliente, pero dejan de serlo en cuanto alguien las abre. “Solo cambiar esta sección” puede implicar estructura, diseño, copy, SEO, responsive, formularios y revisión. Y entonces ya no es una croqueta más. Es otra ración.

Cuándo te conviene un bono de 5, 10 o 20 horas

Un bono de 5 horas tiene sentido para cambios pequeños, ajustes puntuales o tareas muy concretas. En La Nave Nodriza, el bono de 5 horas cuesta 325 € en diseño y 300 € en web.

Un bono de 10 horas encaja si tienes varias tareas acumuladas o una mejora con algo más de recorrido. Su precio es de 600 € en diseño y 550 € en web.

Un bono de 20 horas sirve para avanzar con más margen, reservar tiempo de trabajo y resolver mejoras más completas sin presupuestar cada paso. Su precio es de 1.100 € en diseño y 1.000 € en web.

La clave no es elegir el bono más grande. La clave es elegir el que encaja con la lista real de pendientes.

Por qué esto también es estrategia

Puede parecer que estamos hablando de pequeños retoques, pero no.

Estamos hablando de mantener coherente lo que ya has construido.

Una marca no se desordena solo por una mala campaña. También se desordena por acumulación de pequeños descuidos: una web sin actualizar, presentaciones que ya no cuadran, piezas de campaña adaptadas sin criterio, landings que nadie revisa, formularios que no funcionan fino o materiales que cada vez se parecen menos entre sí.

Cuidar esos detalles no es capricho. Es mantener la comunicación en forma.

Bonos de horas en La Nave Nodriza

Los bonos de horas de La Nave Nodriza están pensados para tareas de diseño y web. Puedes elegir bonos de 5, 10 o 20 horas, según lo que necesites resolver. Antes de empezar, se revisa si las tareas encajan en este formato, se ordenan por prioridad y se descuentan solo las horas utilizadas.

Además, las horas tienen un año para consumirse, los bonos no son reembolsables y, si lo que necesitas es más grande, se plantea otra solución antes de empezar.

Si tienes una lista de pendientes que no merece un proyecto nuevo pero tampoco debería seguir esperando, puedes verlo aquí:

Ver bonos de horas


Preguntas frecuentes sobre bonos de horas de diseño y web

¿Qué es un bono de horas?

Un bono de horas es un paquete de tiempo de trabajo que puedes usar para resolver tareas concretas de diseño o web sin presupuestar cada pequeño ajuste por separado.

¿Para qué sirve un bono de horas?

Sirve para ajustes, adaptaciones, actualizaciones, retoques, pequeñas mejoras y tareas acumuladas que no necesitan un proyecto completo.

¿Qué tareas de diseño pueden entrar?

Pueden entrar adaptaciones de campañas, presentaciones, piezas para eventos, ajustes visuales, artes finales, retoques de materiales existentes y preparación de piezas en nuevos formatos.

¿Qué tareas web pueden entrar?

Pueden entrar cambios de textos o imágenes, actualización de secciones, ajustes visuales, revisión de landings, formularios, mejoras de estructura, usabilidad y pequeñas evoluciones de una web existente.

¿Cuánto duran las horas del bono?

En La Nave Nodriza, tienes un año para consumir las horas del bono. (La Nave Nodriza)

¿Qué pasa si una tarea no cabe en el bono?

Si una tarea necesita un proyecto propio, se avisa antes de empezar. Un bono no está pensado para webs nuevas, identidades completas, campañas estratégicas complejas o desarrollos profundos.

¿Puedo contratar un bono si nunca he trabajado con La Nave Nodriza?

Sí, pero antes se revisa qué necesitas para comprobar si el bono tiene sentido y si las horas se pueden usar bien. (La Nave Nodriza)

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